jueves, 8 de marzo de 2012

Inquietud e incertidumbre en la televisión pública.

Tras los ataques diarios a través de los medios de comunicación, en concreto de la prensa escrita y del gobierno de turno a las televisiones públcias. El clima que se está generando en la opinión pública es un caldo de cultivo necesario para poder acometer el cierre o transformación de algunas de ellas en empresas privadas, y a otras a sumirlas en meros "postes de emisión" con plantillas superreducidas y dejando a  RTVE en un canal residual con una audiencia testimonial y un presupuesto pírrico.
Para ello se necesita una campaña de concienciación, en la que se ponga a RTVE, como una empresa que despilfarra el dinero y un pozo de corrupción de los dirigentes de la misma. Con estos mimbres, el ciudadano entenderá sin mayor dificultad los recortes realizados en la misma, sobre todo en un momento de crisis en los que los recortes son la tónica general del estado. 
Bien es cierto que una gestión eficaz de los recursos del estado es algo que se debe poner por encima de todo, no obstante RTVE siempre ha sido una empresa de contactos y amigos cercanos al poder de turno, en detrimento de una visión global del carácter público de la empresa. 
RTVE es motor de la industria del cine, financiando muchos de los proyectos que podemos ver en las salas de cine, asimismo RTVE ofrece programación de servicio público y eventos deportivos que difícilmente tendrían cabida en otra televisión que no fuera ésta, dando cobertura  y financiando proyectos de difícil vida en televisiones comerciales. RTVE sigue siendo líder de audiencia, a pesar de su situación financiera, pero todo esto puede cambiar muy pronto.
El consejo de Administración ha presentado las cuentas de la Corporación de 2011 ante el Congreso, con una sustancial rebaja sobre el presupuesto inicial y un superávit de 29,5 millones de euros, que se ingresarán en las cuentas del Estado. No obstante este ejercicio 2012 se prevé que la situación se pueda deteriorar de tal forma que los recortes pueden llegar a ser visibles en la parrilla de programación y en sus canales temáticos.
Se está planteando la viabilidad financiera de su canal deportivo Teledeporte y del canal infantil Clan por falta de dinero para la compra de derechos de retransmisión deportivos y de series infantiles. Es más este año la Liga ACB de baloncesto que se está dando en Teledeporte tiene sus días contados  por la conclusión del contrato y no renovación del mismo. Lo mismo sucede con derechos de series infantiles como Bob Esponja (una de las estrellas del canal infantil).
Si se realiza un cierre de canales temáticos, poco tiempo transcurrirá desde éste hasta que se acometa el presupuesto general del Grupo RTVE y por supuesto su plantilla de trabajadores. Es decir que tras un cierre parcial de contenidos, se revisará la dotación económica insostenible para esa cantidad de canales y se volverá a plantear un ERE.
Con un Consejo de Administración sin poder tomar decisiones ejecutivas, por falta de consenso entre los dos partidos mayoritarios para cambiar al presidente de la Corporación, se intuye la posibilidad de que el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, modifique la ley en el Congreso y dé poderes ejecutivos a un presidente consensuado de, entre los integrantes del actual Consejo de Administración, algo que resolvería circunstancialmente  la situación y se podrían afrontar la reducción de los 204 millones de € previstos  en los presupuestos generales del Estado.
Otra opción es elegir a un gestor económico, como Luis Blasco Bosqued (postulado como uno de los candidatos), ahora mismo presidente de Telefónica Argentina y que podría ser el personaje ideal para cubrir el puesto vacante de Presidente de la Corporación y que venga a poner orden en las cuentas con la reducción de canales de televisión del Grupo RTVE y por su puesto  su plantilla, o Francisco Campos, ex-director de la Radiotelevisión pública gallega y catedrático de peridodismo-comunicación en la Universidad de Santiago de Compostela.
Por otro lado se ha acometido el cambio de la Agencia EFE, con la nueva dirección del periodista José Antonio Vera, a mi entender un paso importante de toma de posiciones para la integración dentro del Grupo RTVE y que puede traer consecuencias de ahorro compartiendo recursos en corresponsalías y Centros territoriales así como la utilización de sinergias para una optimización de los recursos de ambas empresas, esto llevará a una reducción de plantilla en ambas empresas públicas.