Tras los ataques diarios a través de los medios de comunicación, en concreto de la prensa escrita y del gobierno de turno a las televisiones públcias. El clima que se está generando en la opinión pública es un caldo de cultivo necesario para poder acometer el cierre o transformación de algunas de ellas en empresas privadas, y a otras a sumirlas en meros "postes de emisión" con plantillas superreducidas y dejando a RTVE en un canal residual con una audiencia testimonial y un presupuesto pírrico.
Para ello se necesita una campaña de
concienciación, en la que se ponga a RTVE, como una empresa que despilfarra el
dinero y un pozo de corrupción de los dirigentes de la misma. Con estos
mimbres, el ciudadano entenderá sin mayor dificultad los recortes realizados en
la misma, sobre todo en un momento de crisis en los que los recortes son la
tónica general del estado.
Bien es cierto que una gestión eficaz de los
recursos del estado es algo que se debe poner por encima de todo, no obstante
RTVE siempre ha sido una empresa de contactos y amigos cercanos al poder de
turno, en detrimento de una visión global del carácter público de la empresa.
RTVE es motor de la industria del cine, financiando muchos de los proyectos que podemos ver en las salas de cine, asimismo RTVE ofrece programación de servicio público y eventos deportivos que difícilmente tendrían cabida en otra televisión que no fuera ésta, dando cobertura y financiando proyectos de difícil vida en televisiones comerciales. RTVE sigue siendo líder de audiencia, a pesar de su situación financiera, pero todo esto puede cambiar muy pronto.
RTVE es motor de la industria del cine, financiando muchos de los proyectos que podemos ver en las salas de cine, asimismo RTVE ofrece programación de servicio público y eventos deportivos que difícilmente tendrían cabida en otra televisión que no fuera ésta, dando cobertura y financiando proyectos de difícil vida en televisiones comerciales. RTVE sigue siendo líder de audiencia, a pesar de su situación financiera, pero todo esto puede cambiar muy pronto.
El consejo de Administración ha presentado las
cuentas de la Corporación de 2011 ante el Congreso, con una sustancial rebaja
sobre el presupuesto inicial y un superávit de 29,5 millones de euros, que se
ingresarán en las cuentas del Estado. No obstante este ejercicio 2012 se prevé
que la situación se pueda deteriorar de tal forma que los recortes pueden
llegar a ser visibles en la parrilla de programación y en sus canales
temáticos.
Se está planteando la viabilidad financiera de
su canal deportivo Teledeporte y del canal infantil Clan por falta de dinero
para la compra de derechos de retransmisión deportivos y de series infantiles.
Es más este año la Liga ACB de baloncesto que se está dando en Teledeporte
tiene sus días contados por la
conclusión del contrato y no renovación del mismo. Lo mismo sucede con derechos
de series infantiles como Bob Esponja (una de las estrellas del canal
infantil).
Con un Consejo de Administración sin poder
tomar decisiones ejecutivas, por falta de consenso entre los dos partidos
mayoritarios para cambiar al presidente de la Corporación, se intuye la
posibilidad de que el Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, modifique la ley
en el Congreso y dé poderes ejecutivos a un presidente consensuado de, entre
los integrantes del actual Consejo de Administración, algo que resolvería
circunstancialmente la situación y se
podrían afrontar la reducción de los 204 millones de € previstos en los presupuestos generales del Estado.
Por otro lado se ha acometido el cambio de la
Agencia EFE, con la nueva dirección del periodista José Antonio Vera, a mi
entender un paso importante de toma de posiciones para la integración dentro
del Grupo RTVE y que puede traer consecuencias de ahorro compartiendo recursos
en corresponsalías y Centros territoriales así como la utilización de sinergias
para una optimización de los recursos de ambas empresas, esto llevará a una
reducción de plantilla en ambas empresas públicas.